A las víctimas
Es un tema muy manido, porque está de actualidad a todos los niveles, aunque siempre existió; pero se mantenía oculto por muchas razones: la vergüenza de la mujer, el miedo, la dependencia económica y emocional,...se pensaba que era algo que no debía trascender del propio hogar. Hoy afortunadamente sale a la luz con fuerza y no porque todos esos obstáculos se hayan superado, ya que sobre todo el miedo y la dependencia, a mi manera de ver, patólogica respecto del agresor aun existen y son fuertes barreras con las que se topan las propias mujeres y también los tribunales de justicia.
La vergúenza creo que es menor, gracias precisamente a la difusión en los medios de comunicación, que ponen de manifiesto a las víctimas el hecho de que no son las únicas, de que no son culpables y de que la vergüenza en todo caso es de los maltradores, así como porque los poderes del Estado tratan de facilicitar cada vez más medios a esas mujeres, con lo cual se les indica que se intenta luchar contra un fenómeno repugnante, contra los violentos.
Es cierto que no es suficiente pues el maltrato sigue, pero al menos se hace ver que es deleznable y que los únicos culpables son los autores del mismo.
Una mujer víctima de la violencia de género pensará, una vez que dio el paso de denunciar, de que de poco le sirve, pues sigue sintiendo mucho temor a pesar de las medidas de protección, que se incumplen con frecuencia, o en ocasiones pensarán que no se les hace demasiado caso y que no obtienen lo que desearían. Pero no olvidemos que el atreverse a denunciar es el primer paso y cada vez hay más denuncias, con lo cual en esto ya hay un avance, pues es un acto de valentía que antes no tenían y del que aun bastantes carecen.
Puede ser frustrante a pesar de todo por las razones comentadas. Yo les diría a esas mujeres que sigan luchando, que no se rindan, que a veces no se consigue todo a la primera, que en los juzgados puede haber fallos porque jueces, fiscales, abogados, ...son humanos y la ley no es perfecta, así como que en ocasiones faltan pruebas para una condena. Se escucha mucho la frase de que "tengo que venir marcada por los golpes para que hagan algo": no siempre es así ni mucho menos, porque hay condenas por amenazas, vejaciones, coacciones, maltrato psicológico y otra serie de conductas que no dejan huellas físicas, las cuales lógicamente son más díficiles de probar, pero condenas hay en ese sentido.
Me propongo escribir sobre esto en diversos posts, pues hay mucho de que tratar. Éste es el primero: un mensaje de ánimo y de apoyo a las víctimas, cuyo reconocimiento pienso que es evidente.


