Ayudar a los demás
La verdad es que siento como una especie de atracción por las personas con problemas; no las busco, pero si, por casualidad, salen a mi encuentro, aparecen en mi vida, pocas veces soy capaz de pasar de ellas. Después viene la impotencia, porque no siempre puedo hacer algo: más bien escuchar y dar mi punto de vista. Luego, en ocasiones, viene el cansancio de escuchar siempre lamentos, pues hay personas que no dejan de hacerlo de una manera continuada. Y no faltan tampoco aquéllos que se enfadan por lo que en algunos momentos les puedo decir.
Esto último me tiene despistada, y supongo que decepcionada, últimamente. Siempre intento hacerles ver el lado positivo (lo busco por donde sea) y eso parece que irrita o crispa a quienes se quejan de sus problemas. Me dicen que parece que no los entiendo, que busco soluciones absurdas que les exasperan, o incluso que no l0s dejo desahogar.
Lo hago con la intención de animarlos, de encontrar salidas, de suavizar las cosas y, en caso de discusiones entre dos por ej, suelo -porque así me sale- tratar de hacerles ver perspectiva del otro, de que se pongan en su lugar,...A veces funciona, pero de un tiempo a esta parte no, por lo que acabo de decir: incomprensión.
Llega un momento en que a estas alturas de mi vida no sé cómo actuar y sinceramente me duelen algunos comentarios sobre mis intentos de consuelo.
Dicen que no acepto las críticas, que no reconozco mis errores...Puede ser, no digo que no; pero veo que algunos que lo dicen o que me dicen los míos caen en lo mismo que dicen de mí. Pero bueno, eso no es a lo que voy.
Trato de cambiar algunas cosas; no es fácil, pero lo estoy intentando. Y esto, a la vez, me produce cierta tristeza y desasosiego. ¿Tengo que actuar cómo los demás quieren?, ¿debo hacerlo para ayudarles?, ... Muchas interrogantes y dudas.

