La deseada
Se acostumbró a ser el centro de atención entre sus conocidos, no por su carácter o personalidad, sino por su físico agraciado, que desviaba las miradas de hombres y mujeres. No era precisamente una mujer bella, pero su esbelta figura de largas piernas, que sabía contonear y exhibir a su antojo, resultaba atractiva para todos. Su cara inexpresiva cobraba un gesto provocador ante el sexo opuesto.
Frecuentaba los ambientes más altos de la sociedad provinciana; se lo podía permitir porque siempre era invitada por algún hombre rico que generalmente la deslumbraba con su posición social y sus pertenencias. No le valía cualquiera, pues ella elegía a alguien que al mismo tiempo le resultase agradable.
Desde jovencita aprendió que lo importante era divertirse y gustar a los chicos, por lo que se dedicó a salir con amigos, entre los que siempre había alguno o algunos que bebían los vientos por ella, lo que explotaba admirablemente, de manera que generalmente conseguía ya buenos regalos. Notaba la envidia de sus compañeras y ello le llenaba de orgullo y vanidad.
Y así continuó en la edad adulta. Tenía un trabajo humilde, suficiente para vivir sin caprichos; éstos se los daban sus admiradores. Le parecía algo natural. A cambio les daba noches de pasión; pero no era consciente de lo que en realmente se había convertido su vida.
No estaba contenta y no sabía el porqué. No tenía inquietudes de ningún tipo, por lo que se aburría sola y entonces llamaba a cualquiera de "sus amistades", que acudían gustosas conociendo de antemano su premio. La llevaban a cenas, viajes, alguna fiesta,...y se le olvidaba en esos momentos su pesadumbre.
A veces se preguntaba, y cada vez más a menudo, por qué no tenía una pareja estable (ya que en el fondo era lo que más deseaba). No sabía la respuesta: tantos hombres que pasaban por su vida y ninguno se había enamorado como hubiese querido. Ella, que sabía cómo atraerlos sin importarle su estado, no era capaz de sentir ni de hacer sentir el amor que tanto anhelaba.




Comentarios sobre La deseada
ahh que fea situación
parece tener todo pero al final no tiene nada