La Musa Dormida
A veces siento necesidad de escribir y no me sale nada. Es como si tuviese temas en mi cabeza esperando a tomar forma en letras y no llegase el momento de dársela. Una sensación frustrante. Querer expresarte y no poder.
Mi musa está dormida. Y me gustaría despertarla y llamarla a gritos, pero no me escucharía, porque sé que está luchando por volver en sí, por despertar de ese sueño pesado en el que cayó hace días. Una mano desconocida le tendió una fina copa de cristal y ella, confiada, bebió aquel líquido ámbar, que la sumió en un sopor extraño.
Sé que volverá con su belleza en todo su esplendor, que volverá a mirarme con sus ojos tiernos y que me dedicará una dulce sonrisa. Entonces yo, de su mano, me pondré a escribir y ella pondrá un gesto torcido al leer las líneas que van llenando la blancura de la nada.
Con mirada avergonzada escudriñaré cada facción de su rostro y la musa, mi musa, me indicará, compasiva, que siga hasta que mi espíritu esté conforme y tranquilo.
Ella siempre me anima y ayuda, me entiende, me disculpa, me reconforta y me calma. Ella me conoce y me quiere. Ella siempre vuelve.




Comentarios sobre La Musa Dormida
tu musa siempre volvera cuando en el mundo haya un tema que decir el que sea otras veces seran personales etc tu musa es tu sentir