Necesito ser amada
Ser amado o aprobado por todos los que son significativos para nosotros es una meta inalcanzable, que además exige un esfuerzo enorme con el consiguiente gasto de energía.
Es imposible resultar simpáticos a todos los que nos rodean y, aun en el hipotético caso de que lo consiguiésemos, acabaríamos agotados y preocupados por cuánto nos quieren, lo que lógicamente genera bastante ansiedad.
Tenemos que aceptar que esto no va a ocurrir, ya que tampoco a nosotros nos cae bien todo el mundo, bien por su forma de hablar, de pensar, o cualquier detalle que no nos gusta, o nos resultan indiferentes, por lo que a los demás les pasará lo mismo.
Por otra parte, el intentarlo supone también una actitud servil por nuestra parte, perderíamos nuestra personalidad tratanto de agradar a todos y al cabo de cierto tiempo seguramente se nos notaría, con lo cual probablemente obtendríamos el efecto contrario.
Debemos evitar que nos preocupe lo que piensan de nosotros, porque además no lo sabemos; sólo lo imaginamos la mayoría de las veces y nos equivocamos frecuentemente. Si lo sabemos con certeza, pues no pasa nada, sobre todo si se trata de personas con las que mantenemos una relación más bien superficial.
No se trata de que los demás no nos importen nada y de que pasemos de ellos olímpicamente, pues un trato amable creo que siempre es aconsejable; pero no por el hecho de caer bien, sino por respeto.
Cuando le caes mal a alguien puede que sientas frustración, pero no es algo horrible que no pueda superarse si se piensa que tú eres así, es tu forma de ser y, aunque en algunos aspectos probablemente no vendría mal modificarla - ya que nadie es perfecto-, que lo deseable es que te acepten cómo eres, sin máscaras.
Seguro que hay personas a las que quieres y te quieren: ésas son las que realmente te interesan.
Es mejor hacerse el siguiente planteamiento: "¿Qué quiero hacer en el curso de mi relativamente corta vida?, más que ¿Qué creo que les gustaría a los demás que hiciera?


