Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Carta a una mujer maltratada

por carmen
martes, 11 de diciembre del 2007 a las 01:51
guardado en

<object width= 

Querida desconocida: Sé que estás sufriendo a causa del trato que te da tu marido. Tal vez ni te das cuenta de que eres una mujer maltratada, y yo quiero ayudarte. ¿Me dejas?.

Mis palabras pensarás en principio que te hacen daño y seguramente dejarás de leer en algún momento; pero volverás a hacerlo, porque en el fondo sabes que tengo razón.

Crees que te quiere a pesar de sus insultos, de sus amenazas, de sus golpes y de sus desprecios, porque después llora, dice que se arrepiente, que no sabe qué le pasa y te pide perdón, prometiéndote que nunca más lo volverá a hacer. Cuando le oyes decir que te quiere, tu sensibilidad sale y lloráis juntos abrazados, incluso piensas que tú tuviste parte de culpa, porque en cierta forma lo provocaste al llevarle la contraria o al reprocharle que llegó tarde o que bebió demasiado. Llegas a compadecerlo pensando que fuiste injusta, porque es un buen hombre, pero no está bien, algo le pasa en su cabeza.

Pasan unos días tranquilos y vuelve a suceder y vuelves a pensar que todo iba bien y que lo estropeaste, porque si hubieses estado como aquellos días, en que no te quejabas ni protestabas, todo hubiese seguido igual.

No te das cuenta de que no tienes culpa alguna. No hay nada que justifique una paliza, ni hay nada que justifique la humillación, ni hay nada que justifique un trato así. Aun en el caso de que  tú hubieses hecho algo mal, no sería justificable. ¿O acaso tú haces lo mismo con él?. Como mucho, sólo te defiendes; pero casi ni a eso llegas.

Tu cara refleja sufrimiento, triste, con ojeras, y ese nerviosismo que te acompaña es producto del miedo, miedo a que en cualquier momento explote de nuevo; estás en alerta constante.

No te dejes maltratar más, por favor. Ni tú ni nadie lo merece, y quien pega una vez pega dos y tres y cuatro..., y quien insulta, amenaza, controla tu vida, te veja,...no cambia, lo repetirá. No puedes permitirlo, amiga. Tu vida es muy valiosa y puedes encontrar la paz  y la alegría que te faltan.

Si no eres capaz de dar el paso de dejarlo para siempre -porque para siempre tiene que ser, pues de otra forma volverás a lo mismo-, busca ayuda en profesionales o, al menos, consúltales. No necesitas dinero: te atenderán gratuitamente en el Ayuntamiento o en el Centro de Información a la Mujer de tu domicilio o llama al teléfono 016 o a otro teléfono de ayuda de tu Comunidad Autónoma. Si estás fuera de España, probablemente tendrás algo similar: la propia policía puede informarte.

Piensa también en tus hijos, que están viviendo esa pesadilla de ver a su padre atacando a su madre. Ellos sufren también, y es muy posible que en un futuro tu hija sea una mujer maltratada y tu hijo un maltratador, porque esas conductas se aprenden.

Piensa en ti. No aguantes más. Tu vida puede ser muy diferente o seguir así. Tú decides.

No tengas vergüenza, porque nadie se va a asustar; no eres la única a quien le sucede. Lo vergonzoso es el comportamiento de él.

Te va a costar, amiga mía, pero te aseguro que ese esfuerzo merece la pena: imagínate un futuro sin miedo, sin gritos, con tranquilidad. Te lo mereces.

Decir "Te Quiero"

por carmen
lunes, 10 de diciembre del 2007 a las 02:52
guardado en

Pienso que se abusa de estas dos palabras tan hermosas.

Las empecé a oir -más bien leer- con mucha frecuencia en Internet; no tanto en la vida real, por llamarla de alguna manera, ya que la virtual creo que también forma parte de la realidad. Me chocaba en los foros en los que entré que enseguida personas que apenas conocía me dijesen "Te quiero". A mí no me salía decirlo ni me sale ahora, salvo a personas muy especiales a las que conozco bien y a las que realmente quiero. Desde luego, no me lo creía; pero me preguntaba, y aun me pregunto, por qué se dice tan a la ligera. ¿No tienen el mismo significado para todos?.

Para mí decir "Te quiero" es algo más que una simple expresión: encierra un sentimiento muy profundo, que no tengo hacia cualquiera. Puedo querer a la gente en general, a la humanidad, y de hecho uno de los principios que más me gustan es el del amor al prójimo, pero éste es un amor diferente, un amor como más abstracto, ya que se refiere incluso a personas completamente desconocidas.

Cuando se lo digo a alguien es porque realmente lo quiero por lo qué es y por cómo es. No se trata de cariño, que sí se lo tengo a muchos, sino de algo más fuerte: el amor. No voy a tratar de definirlo, porque no lo conseguiría adecuadamente y pienso que no es necesario para hacerme entender.

Por otra parte, esas dos palabras deben ir acompañadas de hechos. De nada sirve pronunciarlas, si con tu conducta no lo demuestras; pero al mismo tiempo, pienso que es bueno decirlas cuando son verdaderas, aunque tus hechos ya lo demuestren por sí solos.

En fin, yo digo "Te quiero" cuando realmente siento amor hacia una persona e intento que lo sepa con mis palabras y mi actitud hacia ella.

Me gustaría que conmigo hiciesen lo mismo.

 

 

Felicidades, papá!!

por carmen
lunes, 10 de diciembre del 2007 a las 01:42
guardado en

Hoy, 10 de diciembre, es tu cumple:). Hace una hora hablé contigo para felicitarte. Ya estabas en la cama y tenías la voz alegre, como siempre.

Ahora me apetece felicitarte aquí, en mi rinconcito, al que no puedes acceder poque a ti eso de Internet no te llama nada la atención, aunque siempre pensé que te gustaría, pues tiene muchas posibilidades; pero es tu decisión y la respeto, como todas tus cosas.

Sabes?, casi prefiero que no leas lo que ahora te estoy escribiendo, porque tal vez te pusiese triste y eso no lo quiero por nada del mundo. Si supiese que lo leerías, escribiría de otra forma seguro.

Y es que tu cumpleaños, papi, me produce  sentimientos contradictorios: por una parte, alegría de que un año más estemos juntos y por otra, tristeza porque me da la sensación de que te vas poquito a poco:(. Son ya 81 años y me asustan. No quiero estar sin ti, papá. Siempre representaste la seguridad, la fuerza, el cariño, la responsabilidad, la sensatez,...tantas cosas buenas...

Tú y mamá nos habeis enseñado mucho a los tres y vuestra unión es ejemplar. Lo bueno que tengo y que soy os lo debo a vosotros...lo malo es ya de mi cosecha:).

Pero no quiero ponerme triste, no. Te tengo, estás aquí, y disfrutaré este momento; nada de adelantar acontecimientos que pueden llegar o no: quien sabe si me voy yo antes, verdad?. Fuera los pensamientos negativos que sólo incordian.

Te tengo una sorpresa. Creo que te gustará:). Es muy díficil hacerte un regalo...ufff, cuantas comidas de coco para acertar y al final creo que no lo conseguíamos mucho, porque no eres nada caprichoso, lo que es una virtud. pero de vez en cuando -como en estas ocasiones- es un rollooo. Te acuerdas de cuando te regalé unos chorizos?. Aiss!, jajajajaajjaaj, q loca; pero te encantaron, eh, jjajajaajaja. Creo que nunca hice un regalo semejante.

Bueno, papito, ya sabes cuanto te quiero. Y ya me despido hoy con lo que a ti te gusta: nariciñas:).

A las víctimas

por carmen
domingo, 09 de diciembre del 2007 a las 04:12
guardado en

A las víctimas

Es un tema muy manido, porque está de actualidad a todos los niveles, aunque siempre existió; pero se mantenía oculto por muchas razones: la vergüenza de la mujer, el miedo, la dependencia económica y emocional,...se pensaba que era algo que no debía trascender del propio hogar. Hoy afortunadamente sale a la luz con fuerza y no porque todos esos obstáculos se hayan superado, ya que sobre todo el miedo y la dependencia, a mi manera de ver, patólogica respecto del agresor aun existen y son fuertes  barreras con las que se topan las propias mujeres y también los tribunales de justicia.

La vergúenza creo que es menor, gracias precisamente a la difusión en los medios de comunicación, que ponen de manifiesto a las víctimas el hecho de que no son las únicas, de que no son culpables y de que la vergüenza en todo caso es de los maltradores, así como porque los poderes del Estado tratan de facilicitar cada vez más medios a esas mujeres, con lo cual se les indica que se intenta luchar contra un fenómeno repugnante, contra los violentos.

Es cierto que no es suficiente pues el maltrato sigue, pero al menos se hace ver que es deleznable y que los únicos culpables son los autores del mismo.

Una mujer víctima de la violencia de género pensará, una vez que dio el paso de denunciar, de que de poco le sirve, pues sigue sintiendo mucho temor a pesar de las medidas de protección, que se incumplen con frecuencia, o en ocasiones pensarán que no se les hace demasiado caso y que no obtienen lo que desearían. Pero no olvidemos que el atreverse a denunciar es el primer paso y cada vez hay más denuncias, con lo cual en esto ya hay un avance, pues es un acto de valentía que antes no tenían y del que aun bastantes carecen.

Puede ser frustrante a pesar de todo por las razones comentadas. Yo les diría a esas mujeres que sigan luchando, que no se rindan, que a veces no se consigue todo a la primera, que en los juzgados puede haber fallos porque jueces, fiscales, abogados, ...son humanos y la ley no es perfecta, así como que en ocasiones faltan pruebas para una condena. Se escucha mucho la frase de que "tengo que venir marcada por los golpes para que hagan algo": no siempre es así ni mucho menos, porque hay condenas por amenazas, vejaciones, coacciones, maltrato psicológico y otra serie de conductas que no dejan huellas físicas, las cuales lógicamente son más díficiles de probar, pero condenas hay en ese sentido.

Me propongo escribir sobre esto en diversos posts, pues hay mucho de que tratar. Éste es el primero: un mensaje de ánimo y de apoyo a las víctimas, cuyo reconocimiento pienso que es evidente.

Me canso de ser buena

por carmen
domingo, 09 de diciembre del 2007 a las 00:44
guardado en

Que cosas!, no?.

Últimamente ando por aki muy protestona; creo k es un desahogo y k me apetece decir y hacer lo que no digo ni hago en mi vida cotidiana.

Siempre soy como correcta, amable, sonriente, sensata, responsable...Oh, k petardo!. La verdad es que no me fuerzo; me sale así, supongo k seré así, pero a veces me rebelo por dentro porque me da la impresión de q tengo ya ese papel asignado, y también a veces me gustaría romper esos esquemas y hacer alguna q otra locura de esas no muy gordas y q no hacen daño a nadie, pero que supondrían...no sé cómo llamarlo...

En el fondo creo q admiro a los rebeldes; bueno, depende en q sentido, porque también dan su lata.

Por otra parte, pienso q la gente también se equivoca conmigo pensando que soy tan buena y formal. porque mis cosillas tengo, a parte de estos pensamientos contradictorios, y en ocasiones me parece q engaño, lo cual no me gusta nada, pero, claro, si voy de supersincera podría hacer daño y eso no lo kiero. También puede tratarse de una cuestión de autoestima: ¿necesito caer bien?, ¿que me quieran?,... Querer sé que me quieren las personas que me interesan de verdad, así que de las demás no debería  preocuparme en el sentido de ser querida por ellas.

Ya me estoy liando!, porque no creo que sea amable sólo por mí, sino por los demás también: no me gusta hacer q una persona se sienta incómoda; más bien trato de q esté a gusto y ser acogedora, pues también me gusta que lo hagan conmigo.

Peeerooo....q gustito ser un poco rebelde de vez en cuando:)

Rollos

por carmen
jueves, 06 de diciembre del 2007 a las 15:34
guardado en
  Dicen que sé escuchar. Pues escuchar escucho, sí; perooo....uffff....a veces sólo escucho rollos y estoy harta de escuchar rollos y de que no me dejen hablar y de poner cara de interés y de ser como bueniña y amable y de que me tengan 1 hora en el teléfono y de que....¿qué más?. Mil cosas más.

Me dicen que debería salir más. Pues no me da la gana. Que para tomar un café, lo tomo muy a gusto en casa con mis harapos tan cómodos y sin que nadie me dé el tostonazo contándome sus miserias o sus cuitas que me importan un pepino, o hablándome de política en el mejor de los casos, que es un tema que me aburre soberanamente: si estás de acuerdo, sólo dices "sí, claro, así es, efectivamente (palabra que no suelo usar, pero bueno)" y el otro habla que habla; si no lo estás, nunca llegas a un acuerdo y yo acabo pasando ante la obstinación del otro, que casi te regaña encima y con suerte no te llama tonta del bote.

Quedar con amigas...¿Que amigas ni que ocho cuartos?. Amigas lo que se dice amigas tengo dos o tres y viven fuera; las demás son conocidas, de mayor o menor confianza. Podría quedar con ellas, sí; pero ¿para qué?. Un día de vez en cuando, bien; pero másss...quita, quita: si el trabajo... un rollo que te mueres; si la vida de fulanito o menganito... no me interesa nada; si la comida...agggggggg, no por favor; si trapos y moda...todo va bien si tienes los mismos gustos; pero si no, ¿les dices que es horrible lo que lleva, que es una hortera,...?; si los hijos...que cada uno se arregle como pueda con los suyos, porque por ej. tengo una que puede estar dos horas y media hablándome de su niña rebelde sin causa y acabo despotricando por dentro en contra de la madre, de la hija y del de la moto.

Y es que hay personas que son una auténtica plasta. Tanto que ya me quedé dormida en el teléfono y, claro, después me sobresalté, pero ella ni se enteró: seguía bla, bla, bla con su tema y a mí que me parta un rayo.

Bueno, como dicen mis hijos, soy una "espumas", que mucho digo y después calladita y quietecita.

¿Seré vaga?

por carmen
domingo, 02 de diciembre del 2007 a las 22:17
guardado en
  Me cuesta mucho hacer las cosas, incluso las más simples, y a veces me pregunto si me habré vuelto vaga, porque antes no era así.

Ahora en donde mejor me siento es en casa, pero haciendo lo que quiero, sin obligaciones. No me apetece salir, me aburre. Me paso mucho tiempo en el pc haciendo mil cosas: en el msn con mi familia que está lejos, jugando, escribiendo, diseñando, navegando, descubriendo  programas y páginas, ... También de vez en cuando veo la tele, hablo con los que están a mi alrededor, trabajo un poco (aunque esto ya supone un esfuerzo),...

No sé bien a qué se debe. Podría pensarse que a una depresión, pero yo no me siento triste generalmente; al revés, creo que mi carácter es alegre.

Pero, ¿por qué me he vuelto así?. Creo que lo noto desde que hace años sufrí ataques de pánico, ahora ya superados, aunque ansiosa soy, pero ya de otra manera. Aprendí bastante con ellos y entonces sí que luché muchísimo. Es cierto que al cabo de un tiempo, y sobre todo después, tuve una depre leve, pero nunca estuve de baja por ello: iba a trabajar con aquella angustia indescriptible, no quería abandonarme (bueno, quizá de esto escriba algún día) y no lo hice.

No me gusta ser así y me dan envidia "sana" las personas activas. Me gustaría volver a tener ilusión por ir a la playa, salir con amigos de vez en cuando (siempre me parece un rollo), leer con lo que tanto disfrutaba, trabajar sin tanto esfuerzo, arreglarme (aunque por temporadas lo hago en cuanto a la ropa, que me gusta mucho, pero no maquillarme y eso), ir al gimnasio,...; me abandono, lo reconozco y lo siento.

Bastantes veces me propongo cambiar haciendo pequeñas cosas, dando pasitos, y durante cortas temporadas consigo algo, pero después vuelvo a la apatía o no sé cómo llamarle.

Podría justificarme culpando al exterior: algunas frustraciones, algunas decepciones, mi carácter complaciente tal vez que me impide oponerme a determinadas cosas para que reine la paz y que todos estén tranquilos, ...qué sé yo!.

Ojalá que llegue a conseguir ese cambio que tanto anhelo.

Nota: no estoy triste:)

 

Mala compañera

por carmen
sábado, 01 de diciembre del 2007 a las 16:34
guardado en
  Hace años conocí a la que después iba a ser una compañera de trabajo. Nos llevábamos muy bien, había cariño por medio, conocíamos a las familias de cada una,..vaya, que incluso tenía cierta intimidad con ella, aunque con el paso del tiempo y cambios de destino se quedó la cosa en una buena relación, perdurando ese cariño recíproco.

Hace varios ya trabajamos en el mismo lugar y todo iba bien hasta que un buen día nombraron un jefe, con el que ella tuvo encontronazos bastante fuertes y de los que intenté mantenerme al margen, porque sinceramente no me parecía que ella tuviese toda la razón.

Ese jefe había sido antes compañero también y es una persona con ciertas peculiaridades que no gustan a muchos, pero siempre tuve buena relación con él, aunque no estuviese de acuerdo en algunas cosas, lo que le decía sin problemas. No fue bien acogido su nombramiento por algunos, pero, en mi afán de mediar y de que las asperezas se limarán, me encargué de organizarle una comida de bienvenida, como se le había hecho al anterior.

La presunta amiga-compañera se lo tomó como un acto de peloteo (¡como si a estas alturas tuviese necesidad de eso!), pese a que aun no había empezado su enfrentamiento. Alguna vez lo hablamos y discutimos sin llegar a ponernos de acuerdo, pero no fue más allá hasta que se le metió en la cabeza que a mí me beneficiaba en el trabajo en su perjuicio. Por supuesto, le rebatí esto mil veces, porque yo no lo veía así, sería absurdo que me beneficiase sin yo enterarme, aunque ella tenía anotados datos que, según sus cálculos, le daban la razón y a los que no presté demasiada atención porque ya me aburría el tema.

El caso es que lo suyo, a mi manera de ver, se convirtió en una obsesión tal que le llevó a  reacciones un tanto escandalosas, con insultos y vejaciones hacia él. Yo no presencié ninguna afortunadamente, pero me lo contaron distintas personas. Ella consiguió unos cuantos adeptos y el ambiente de la oficina se hizo tenso y desagradable, como si hubiese dos bandos: los que se llevaban bien con el jefe y los que la apoyaban. El llevarse bien consistía únicamente en hablarle, tomar un café o cosas parecidas, no más.

Después de un lío tremendo por lo visto, un día oí que lloraba y me acerqué a interesarme por ella y ver si podía ayudarla, pues a todo esto ya había tenido varias bajas. Cual fue mi sorpresa que al entrar en donde estaba me gritó: "¡Fuera, que vienes a enterarte de mi vida", o algo similar. Me quedé alucinada, pues, a pesar de todo, seguía teniendo contacto con ella, hablábamos, nos reíamos,...

Tras su incorporación de una nueva baja, ya no me volvió a hablar ni siquiera a saludar. Al principio me dolió, porque además la ofendida en todo caso sería yo, no ella; luego lo acepté y, la verdad, pasé. Pero ella no pasa y noto que intenta fastidiarme en lo que puede: si tenemos una reunión y planteo algo, enseguida se pone en contra y si se trata de quitarme trabajo- ya que llevo una temporada larga con una distribución mala (esos son los beneficios del jefe en cuestión), rápidamente salta para que no sea así; en ocasiones tiene que sustituirme, como otros compañeros, pues no tengo el don de la ubicuidad, y pide explicaciones por escrito, a través del jefe, de en dónde estoy o qué hago.  Es como tener a un detective detrás, lo cual no me importa demasiado en el sentido de que nada raro hago en el trabajo, pero me resulta muy molesto.

No quiero hablar de comentarios al respecto de otros que trabajan conmigo por si por  las casualidades de la vida llegan a este blog; a nadie quiero comprometer, pues intento ser buena compañera, y de hecho nunca me pasó algo parecido ni en el trabajo ni fuera de él.

 

Sobre el blog

Anacos de Carmen

Un poco de casi todo lo cotidiano

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Felicidades, papá!! (Menkar)
Lamentablemante no podemos tener a todas las personas que amamos por siempre jamás cerquita, así ......(07 nov)
Me canso de ser buena (Menkar)
wilmary, sí son etapas; pero eso de que la vida agarre a quién menos lo merece, no me lo parece: ......(07 nov)
Me canso de ser buena (wilmary)
la vida no tiene piedad asi uno sea o no se rebelde  es igualito ella la agarra con quien menos ......(13 oct)
Carta a una mujer maltratada (charo arribas)
esta carta describe mi vida durante 24 años pero yo ya he dado el paso y espero reirme cuanto antes ......(18 sep)
Carta a una mujer maltratada (tanya lopez rodrigue)
yo soy una mujer maltratada y pido ayuda porq no tengo el valor ni a donde ir todo es cierto y no ......(11 sep)

Más comentados

Carta a una mujer maltratada (21)
  Querida desconocida: Sé que estás sufriendo a causa del trato que te da tu marido. Tal vez ni te ...
Esclavo de su libertad (12)
Era tal su afán por ser libre que huía de todo convencionalismo; sólo acataba aquellos formulismos ...
Rompiéndose (12)
  Le amó durante mucho tiempo, probablemente aun le siguiese amando, pues el sufrimiento se asomaba ...
Buscando (9)
 Vago por el mundo de mis pensamientos, Navego por el mar de mis dudas y contradicciones, Vuelo por ...
Maltrato incomprendido (9)
 Se escondía de todos y de sí misma. El dedo acusador de los demás y el suyo propio no dejaban de ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google