El Rey, Zapatero y Chavez
Estos días no se habla casi de otra cosa. Fue el colmo de los colmos: "El burro hablando de orejas".
Me parece que una de las funciones de los políticos es descalificarse unos a otros por lo que vemos a diario, pero hay sitios y sitios y también momentos, aunque siempre me parezca bastante absurdo que se ocupen más de eso que de lo realmente importante.
Lo que pasó en Chile con Chavez es de vergüenza. Quizá Aznar lo haya puesto a caer de un burro (por qué hablaré tanto de burros en este post?, jajajajaja), pero, desde luego, no era el lugar ni el momento indicados para que el dictador Chavez, que copa la televisión y quiere modificar la Constitución de su país a su antojo, empezase con la retahíla de insultos a un ex presidente, con el que no comparto nada tampoco.
Quedó como lo que es: un zafio, grosero y un autoritario, que no permitía hablar a Zapatero, que, aunque tampoco me gusta, al menos demostró ser demócrata y educado.
Lo que más gracia me hizo fue la reacción del Rey. La verdad es que no fue así como muy elegante ni inteligente que digamos, pero sí espontánea y defensora de su país.
Ahora el orangután ese (con perdón para los simios en general) todavía sigue diciendo sandeces y atacando a España. Mejor que le metan una piña de plátanos en esa bocaza, porque ni sabe de lo que habla.
Se supone que la Cumbre es para conseguir una colaboración entre todos los países iberoamericanos. Desde luego, ni él ni Ortega lo demostraron.
Me quedo con Groucho: "Es mejor estar callado y parecer tonto que hablar y despejar las dudas definitivamente".




Comentarios sobre El Rey, Zapatero y Chavez
Pues sí, muy bien por Su Magestad, ni iduación, ni intelignecia, ni gaitas ..., que caray, un plantón bien merecido, que esos mal proyecto de payaso no se merecen otra cosa.
Muy bien, manita, dale caña al ya quisiera orangután, pero no plátanos, por favor, que no se los merece.
FE DE ERRATAS:
(Lo siento Majestad, ud, perdone, pero ...una es humana y se equivoca.)
Magestad nooooooooo, tampoco inteligencia o no sé que puse ... y otra palabreja con error de dedo. Pero, advierto, no será mi último error ni con los dedos ni con la ortografía y los demás se quedarán como salgan. Eso.